Recolocación postural

Las posturas inadecuadas al caminar y al sentarse, el mobiliario en la mayoría de las oficinas y la falta de ejercicio –o una actividad deportiva mal enfocada- son las principales causas de este problema. El dolor de espalda, cintura, hombros o cuello, son sólo los síntomas de una situación que se repite de forma cotidiana: la mala educación postural o corporal. 
 
El sedentarismo lamentablemente es muy habitual en gran parte de la población.  Muchas de las actividades diarias se realizan sentados en una silla. Este hecho no sólo se da en los adultos, ya que el dolor de espalda es un problema que ha crecido entre los adolescentes, siendo mayor su incidencia en estudiantes de secundaria y en mayor medida en las mujeres.
 
Es por eso que muchas personas asisten a gimnasios para mantener los músculos activos y evitar estas molestias, aunque esto no siempre previene los problemas musculares. En realidad, la práctica de compensar el sedentarismo y el estrés con una dosis de ejercicio a cualquier precio puede incluso perjudicar a quienes tienen algún problema en este sentido.
 
Sin embargo, para aliviar esos dolores existe una gran variedad de técnicas útiles que se basan en enseñar de nuevo al cuerpo a moverse y colocarse de  forma adecuada. Una práctica que empieza a destacar es la reeducación postural activa.
 
La finalidad de este trabajo es volver consciente el cuerpo, ya que cuando entendemos los principios básicos sobre cómo permanece en equilibrio nuestro eje  podemos cambiar nuestros patrones o modelos de alineación corporal.  Como consecuencia dirécta flexibilizamos la parte posterior de nuestro cuerpo: espalda y zona posterior de nuestras piernas, a la vez que ejercitamos la fuerza en la cara anterior: abdomen y muslos.
 
De esta forma, le devolvemos al cuerpo su longitud original, ya que corregimos las curvas fisiológicas excesivas de las zonas: cervical, dorsal, lumbar y femoral.  Un cuerpo “descolocado” pasa factura a su propietario a corto plazo. En ocasiones, el aviso se traduce en dolor. A nivel estético, la falta de alineación corporal siempre se manifiesta en la falta de armonía y elegancia, ya que no hay equilibrio. En cambio, una correcta colocación nos proporciona un bienestar físico a corto y  largo plazo. Además, adoptaremos un porte elegante, consecuencia del buen hábito postural adquirido y del desarrollo equilibrado de nuestra musculatura.